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Mujer y salud (4)
VIH-SIDA (1)
Aquí estamos Rocío y Ana iniciando esta experiencia nicaragüense. Estamos encantadas de estar en la casa de FUDEN donde todo el personal y doña Jilma nos ha acogido con tanto cariño y cuidado.
En estos primeros días hemos realizado visitas a hospitales dedicados a la atención materno-infantil. Estuvimos en el Hospital Francisco Vélez-Paiz, donde la Lda. Johanna Masís nos acompañó durante todo el recorrido a lo largo de las diferentes estancias hospitalarias.
Conversando con el personal de enfermería nos comentaron que existe un importante déficit de presencia enfermera especializada a nivel global (cosa que certificamos visualmente durante todo el recorrido, con salas abundantemente atendidas por personal médico pero no de enfermería). Dicho personal, que como ya nos explicó durante la visita al departamento de enfermería del Polisal-UNAM de Managua, necesita ampliar sus estudios para pasar de ser auxiliar de enfermería y enfermería generalista a ser enfermera especializada en diferentes campos. En el caso nicaragüense se circunscribe a los siguientes ramos: materno-infantil, salud pública, cuidados críticos y obstetricia-perinatología.
Pero para poder realizar esta promoción profesional precisan de apoyos económicos que en muchos casos no es posible para estas enfermeras que llegan a solicitar ayudas a diferentes ONGs para poder lograrlo.
En el hospital Vélez-Paiz nos informaron que los principales problemas de salud por los que ingresan los niños en las unidades pediátricas son las neumonías, las diarreas y los politraumatismos por accidentes. En el caso de la mujer embarazada los ingresos, al margen del parto fisiológico, son causados por hemorragias, abortos incompletos, eclampsias y sepsis.
La enfermera de la sala de labor y partos, Dña. Lydia Mejías nos comentó que en muchos casos las mujeres llegan a dar a luz sin ningún control prenatal o insuficientes, e incluso con algún grado de desnutrición y deshidratación, lo cual agrava enormemente el parto y la salud de madre y niño. También en este caso se nos dijo que la asistencia de la enfermera a la mujer en proceso de parto quedaba muy limitada por la cantidad de recursos humanos, haciendo que la mayor parte de la asistencia directa recaiga sobre los médicos, perdiendo la enfermería un importante campo de desempeño profesional. En todas las áreas refirieron carencias a nivel técnico como ventiladores mecánicos en área de críticos, sábanas, bombas de infusión, registros en el área de materno, etc.
